Siguiendo las huellas de los profetas (la paz sea con ellos), los corazones invocan las más bellas palabras jamás pronunciadas, tal como dijo nuestro Profeta (la paz sea con él):« La mejor palabra que hemos pronunciado, yo y los profetas antes de mí, es: No hay divinidad digna de adoración sino Allah, Único, sin asociado; Suyo es el reino, Suya es la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas. »