Conferencia Internacional Para El Diálogo
Madrid 16-18/07/2008
 Introducción
Alabado sea Dios y que Su paz y Sus bendiciones sean sobre todos Sus Mensajeros:
El mundo hoy en día conoce fenómenos que desconsuelan a la gente sensata de todas las religiones en más de un aspecto. La humanidad padece la desintegración de la familia, la decadencia moral, la contaminación del medio ambiente, guerras y conflictos que han conmovido el corazón de los intelectuales y constituyen una fuerte preocupación en la búsqueda de soluciones para salvar a la humanidad de sus dolencias.

Mientras tanto, todos esperan de los líderes y seguidores de las diferentes religiones y culturas su colaboración y soluciones adecuadas para salvar a la humanidad de los peligros que la acechan y comprometen su futuro.

Las religiones y culturas poseen enfoques comunes al considerar el peligro que entrañan, para la felicidad del ser humano, algunos desafíos actuales y que sólo a través de la cooperación podríamos afrontarlos con éxito. También es un objetivo importante de los mensajes divinos conseguir la felicidad de la humanidad en esta vida y en la del Más Allá.

 “Los profetas son hermanos, con diferentes madres pero una sola religión”. Asimismo, las religiones y culturas comparten en las bases de sus fundamentos  jurídicos y morales un espacio común con las filosofías más destacadas,  que se puede aprovechar para llegar a horizontes más abiertos y luchar contra la animosidad, el declive moral, la desintegración de la familia, la propagación del ateismo, etc.

La instauración de un diálogo profundo entre los pensadores de las naciones, es el camino más idóneo para encontrar los elementos compartidos, aprovecharlos, desarrollarlos, y elaborar un programa de acción común.

El diálogo fructífero es aquel que se basa en el denominador humano compartido para lograr la mejor forma de conocerse, convivir, cooperar, y respetar a los demás con independencia de sus religiones y culturas.
A través del diálogo que persigue establecer la cultura de la convivencia, se pueden vencer las fuerzas que incitan al odio, crean tensiones e impulsan el rencor, el egoísmo y la dominación.

En Naciones Unidas se celebró el 2001 como año del Diálogo de las Civilizaciones y lucha contra las campañas del odio e incitación al conflicto. La Asamblea General publicó el “Declaración Internacional del Diálogo de las Civilizaciones”, que es una prueba de que las naciones del mundo desean el diálogo y lo apoyan, en cambio, rechazan las incitaciones al enfrentamiento y choque de civilizaciones.
Hoy, la Liga del Mundo Islámico convoca  "La Conferencia Internacional para el Diálogo”, como respuesta a la invitación del Rey Abdullah Ibn Abdelaziz Al Saúd – Monarca del Reino de Arabia Saudí y Custodio de los Dos Santos Lugares – y como paso siguiente al Comunicado de La Meca emitido por “La Conferencia Internacional Islámica para el Diálogo”, celebrada en esta misma ciudad bajo su regio patrocinio.

La conferencia hizo hincapié en que el diálogo no tiene como objetivo unificar las religiones, ni fusionarlas porque la diversidad es voluntad de Dios y de Su sabiduría; se persigue el conocimiento mutuo y la cooperación con el fin de conseguir una convivencia positiva.

La conferencia debe dar respuestas y ofrecer soluciones adecuadas a los interrogantes urgentes, tales como los relacionados con la importancia del diálogo como medio imprescindible para el entendimiento, así mismo ha de afrontar los retos que amenazan al mundo actual y superar los obstáculos que afectan a su evolución e impiden aliviar los problemas del mundo a través de la adecuada inversión  de sus riquezas humanas. El retraso en restablecer el derecho y la justicia es un generador importante de tensiones y amenazas a la paz mundial. Actualmente, no hay otra salida de interés para toda la humanidad fuera del camino de dialogo positivo entre culturas, civilizaciones y seguidores de los mensajes divinos.